Buen domingo a todos,
Esta es la edición 200 de la newsletter, ahí es nada. Ya rememoro y celebro más veces de las que debería, así que hoy seré breve: muchas gracias por seguir ahí. Como siempre digo, escribo por muchas razones, pero sin duda ayuda saber que hay alguien al otro lado recibiendo el mensaje.
Recuerdo que hace años agosto solía ser un mes aburrido. No aburrido por las vacaciones de las que disfrutamos, sino aburrido en cuestiones de actualidad y novedades. Como muchos andamos de vacaciones, suelen suceder pocas cosas de peso. No sé en qué momento cambió la tendencia, pero sin duda el pasado mes ha venido cargadito, y no necesariamente en el aspecto más positivo.
Así que, sin más dilación, os dejo con los mapas del mes. Este es el listado que encontraréis en esta edición:
La proyección Equal Earth llega a la ONU
Mapa de las Naciones Unidas (1947)
El eclipse total de sol en España
El primer mapa de un eclipse solar (1654)
Un terremoto en Colombia
El canal interoceánico del Atrato y el San Juan (1852)
La riada del Tíbet y Nepal
La ignorancia cartográfica de Estados Unidos
La visualización de ERA5 de Jeran Poehls
La diferencia entre arriba y el norte
La proyección Equal Earth llega a la ONU

Bueno, esto técnicamente no debería incluirlo en los mapas de agosto, pero me han contactado ocho personas1 a lo largo del fin de semana para pasarme esta noticia, y creo que era pertinente dedicarle un hueco.
El pasado viernes 4 de septiembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que recomienda usar proyecciones equivalentes, particularmente Equal Earth, cuando lo que se comparan son superficies2. La resolución3 está muy bien planteada. Habla de la necesidad de una representación equitativa de los continentes en ámbitos educativos o informativos para que la sociedad entienda mejor la geografía del mundo y la importancia de cada región. De igual modo, deja claro que una representación del mundo (un mapa) no cambia su geografía, pero sí que influye directamente en cómo cada uno de nosotros percibimos esa geografía.
La resolución contó con 164 votos a favor, seis abstenciones (Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania) y un único voto en contra: el de Estados Unidos, para sorpresa de nadie. La representante estadounidense tildó el proyecto de ideología radical y de distracción respecto a los problemas acuciantes del mundo4. Ucrania únicamente se abstuvo por la mención directa a Equal Earth y el problema que presentan los límites geográficos de Crimea en su mapa político, lo cual es entendible.
Ya os hablé el año pasado en detalle sobre cómo la Unión Africana había respaldado la campaña de Correct the Map y dejé más o menos claro lo que opino de esa proyección: me parece magnífica, muy equilibrada y una gran opción para mapamundis educativos o incluso para la ONU. Pero mi problema entonces es el mismo que tengo ahora: llamar a la resolución Correct the Map. No creo que haya que hablar en ningún caso de un mapa correcto, porque eso no existe como tal, sino simplemente de un mapa más adecuado para estos fines concretos, tal y como detalla el texto de la resolución.
Mapa de las Naciones Unidas (1947)

Al hilo de la noticia de la ONU, creo que es interesante recuperar uno de los primeros mapas que se publicaron de la organización, publicado tan solo dos años después de su fundación.
Este mapa, que utilizaba la proyección de Mercator, incorporaba los escudos de los 55 Estados miembros que había a finales de 1946, aunque ya entonces había miembros de primera y miembros de segunda. Los escudos de Estados Unidos y la Unión Soviética, que ocupan la parte superior izquierda y derecha, respectivamente, ya tenían un tamaño y posición de privilegio.
Sin duda, existen muchas críticas posibles al papel que está jugando la ONU en las últimas décadas, pero al menos sí que podemos reconocerle que ha mejorado algo en intentar hacer más equitativa la participación de todos sus miembros, aunque diste mucho de ser perfecta.
El eclipse total de sol en España

Una de las principales noticias de agosto en España fue el eclipse total de sol del 12 de agosto, ya que fue el primero que se pudo observar desde la península en más de un siglo5. Los medios han sido muy pesados y la experiencia ha sido increíble para muchos, así que no voy a repetir los muchos mapas que ya habéis visto y me voy a quedar con este otro que representa el trazado completo del eclipse, desde Rusia hasta Baleares, pasando por el Ártico, Groenlandia, Islandia y el océano Atlántico.
Yo tuve que elegir hace meses qué hacer y opté por pasar esa semana en la playa. Únicamente vi el eclipse parcial de sol a un 94 %, lo cual es incomparable con lo que podría haber visto si me hubiera quedado en Segovia. Me dio pena perdérmelo, pero también tenía una necesidad imperiosa de una semana de descanso en la playa.
Quién sabe, quizá el año que viene pueda acercarme a Cádiz o Málaga para aprovechar la oportunidad perdida. Además, el eclipse también pasará por Egipto, Arabia Saudí y llegará hasta el océano Índico. Si estáis pensando ir a Egipto, apuntad el 2 de agosto en Luxor, ya que puede convertir un viaje icónico en algo legendario.
El primer mapa de un eclipse solar (1654)

Aprovechando el 12 de agosto, también publiqué este mapa que os traigo en el catálogo, por varias razones interesantes. La primera es la obvia; se trata del primer mapa de un eclipse total de sol publicado antes de que el evento ocurriera. A pesar de que se trataba de un simple ejercicio universitario, consiguió convertir un evento puntual (que el sol desaparezca por completo del cielo en un punto concreto) en un evento geográfico que ocurre en una larga franja a lo largo de la superficie terrestre.
Este hito se le había atribuido a unas hojas publicadas por Halley en 1715, pero gracias al historiador Klaus-Dieter Herbst, este mapa de Erhard Weigel recuperó su legítimo puesto en 2009.
La segunda razón por la que os traigo este mapa es más sutil: este eclipse también había ocurrido un 12 de agosto, como el que pudimos disfrutar muchos este año6.
Un terremoto en Colombia

Apenas mes y medio después de que temblase Venezuela, le tocó el turno a Colombia. Un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en el Chocó sacudió el oeste del país. Es el más fuerte que se ha registrado en Colombia en más de una década y, según los últimos datos, el número de fallecidos asciende a 331.
El dato más interesante es algo que no se ve fácilmente en un mapa. El hipocentro tuvo lugar a 103 kilómetros de profundidad7, lo que a priori modera sus efectos en superficie, pero en contrapartida los distribuye en un radio mucho más amplio. Esa es la razón por la que estuvieron afectadas ciudades tan lejanas entre sí como Quibdó, Cali o Pereira.
El canal interoceánico del Atrato y el San Juan (1852)

El Chocó es una de las regiones más desconocidas de Colombia, así que también voy a aprovechar para recuperar un mapa que muestra la importancia que tuvo la región en la segunda mitad del siglo XIX.
Antes de que el Canal de Panamá se comenzase a construir, en 1881, hubo muchas otras propuestas para conectar el océano Pacífico y el océano Atlántico. Se menciona muchas veces el canal de Nicaragua, pero en muy pocas cómo la opción chocoana compitió durante décadas entre los ingenieros europeos y estadounidenses como alternativa.
La idea era aprovechar la cercanía que tenían los ríos Atrato y San Juan, dos ríos que tienen un recorrido en paralelo durante una parte importante de su trazado, pero que desembocan en distintos océanos. La opción quedó enterrada y, con ella, también la región quedó abandonada por la cartografía. El Chocó es posiblemente la parte de Colombia que peor representación cartográfica tiene, algo que únicamente ha podido mejorar gracias a las imágenes por satélite de las últimas décadas.
La riada del Tíbet y Nepal

Otro desastre más escalofriante, si cabe, fue el que sucedió el 26 de agosto en la frontera entre el Tíbet y Nepal. Un glaciar de la cara norte del Langtang Lirung colapsó, desprendiéndose un bloque de 600 metros de ancho8. El hielo y las rocas cayeron unos 1200 metros hasta el fondo del valle del Lhende Khola. El golpe fue tal que los sismógrafos de todo el planeta registraron una liberación de energía equivalente a un terremoto de magnitud 5,2.
A continuación, la masa de agua, hielo y escombros bajó por el valle durante casi cien kilómetros, arrasando todo a su paso, entre lo que se encontraban media docena de centrales hidroeléctricas, la principal vía terrestre que unía Katmandú con el Tíbet y el paso fronterizo de Rasuwagadhi. La avalancha alcanzó los 193 kilómetros por hora, haciendo prácticamente imposible cualquier posible evacuación.
Hasta la fecha se han registrado más de 1.300 fallecidos y unos 5.000 desaparecidos. Lo peor es que el volumen de lodo resultante dificultará enormemente las actividades de rescate e identificación. El mapa que tenéis más arriba lo he tomado del artículo publicado por Copernicus en su web para aportar información y poder entender la inmensidad del desastre.
E insisto en lo que he comentado alguna vez: un glaciar no colapsa de la noche a la mañana sin un factor externo. El mundo se está calentando y esta es una de las muchas consecuencias a las que tendremos que enfrentarnos.
La ignorancia cartográfica de Estados Unidos

Hay muy pocas personas que sean infalibles a la hora de localizar cualquier país en un mapa. Hay ocasiones en las que hemos visto errores tremendos en mapas en informativos y periódicos, lo cual ya es preocupante. Pero cuando un mapa oficial publicado por un organismo de peso de Estados Unidos, como es el Departamento de Estado, contiene este número de errores, entonces estamos ante otro nivel de problema.
Abajo os dejo el mapa correctivo publicado por la BBC, que he descubierto gracias a Doug Greenfield en su newsletter, y muestra cómo han sido incapaces de situar ni un solo país en su lugar adecuado. De hecho, hasta han optado por inventarse directamente las fronteras de países como Malawi (al norte de Sudáfrica), Costa de Marfil (en Malawi) o Mozambique (en Etiopía).

No tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que esto es obra de alguna IA9. Eso de por sí es cuestionable, cuando tienes una cartografía como tiene el gobierno estadounidense, pero que nadie revisase este mapa antes de que se publicara en una conferencia muestra el nivel de ignorancia cartográfica que campa a sus anchas en la administración de Trump.
La visualización de ERA5 de Jeran Poehls

Este mapa que os traigo a continuación me parece una de las creaciones más impresionantes que he visto en mucho tiempo. Es una obra de Jeran Poehls en la que combina en un solo mapa la representación de la temperatura y el viento en Europa, según los datos de ERA5, durante junio de 2026.
Cada punto de Europa es un filamento que se mueve por los efectos del viento en ese punto y que se colorea con la temperatura de ese punto en cada momento. Ver el vídeo explica mejor que ningún artículo cómo estos dos parámetros son capaces de explicar los devastadores efectos de un anticiclón que atraviesa Europa.
En este vídeo también podéis ver los detalles de la visualización en sí, por si os interesa.
La diferencia entre arriba y el norte

Mi buen amigo Pablo Rodríguez me pasó este mapa la semana pasada, y me parece la mejor manera de cerrar la newsletter de esta semana. Es gracioso, pero también es tan cierto como la vida misma: por mucho que digamos que Francia está arriba de España, en realidad lo único que está arriba de España son miles de toneladas de atmósfera y un espacio exterior cambiante en función de los distintos movimientos de la Tierra: en torno a sí misma, alrededor del sol y en su incierto camino por el universo junto al resto del Sistema Solar y de la Vía Láctea.
Por petición popular, os dejo por aquí un botón para procrastinar, por si os pillo aburridos. Cada vez que pulséis en él, os llevará a un mapa distinto de los más de 1300 que tiene el catálogo.
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Gracias a Javier Jurado, Julian Estevez, Wicho y Txema, entre otros.
Porque este tipo de proyecciones son las que preservan el área (aunque distorsionan las formas, ángulos y distancias).
Que fíjate por dónde, lo mismo yo también estoy de acuerdo en que en el mundo hay problemas más importantes, pero sospecho que no pensaría que son los mismos que tenía en mente la representante de Estados Unidos.
En 1912 hubo un eclipse total en la península ibérica que atravesó una franja finísima de Galicia y León, y que apenas duró unos segundos. En España, pero fuera de la península, también hubo uno en 1959, en las islas Canarias.
Para los tiquismiquis: el mapa se publicó en territorio protestante, que seguía con el calendario juliano en 1654. Por eso, aunque el mapa diga claramente 2 de agosto, se refiere al 2 de agosto del calendario juliano, que se corresponde con el 12 de agosto del calendario gregoriano.
El hipocentro es el punto concreto donde ocurre el sismo; el epicentro es el punto más cercano al hipocentro en la superficie terrestre.
Por entender el tamaño: la estimación de peso está en los millones de toneladas métricas.
En realidad, sí que tengo pruebas: Reuters confirma que el mapa tenía una marca de agua de OpenAI. Y el Departamento de Estado asumió el error.



Interesante gracias