Cartografía de los lectores de una newsletter
Newsletter #187 – 2026/06/07
Buen domingo a todos,
Hace tres años y medio, en diciembre de 2022, decidí montar un hosting para empezar a publicar todos los mapas que había acumulado a lo largo de los años para evitar que esa información se perdiera en el oscuro pozo efímero de las redes sociales1. Fue así como nació el catálogo de mapas en enero de 2023. Al principio lo intenté compaginar con el viejo blog, Recuerdos de Pandora, donde había escrito de todo desde 2010, pero que llevaba años languideciendo. Pronto fue evidente que eso carecía de sentido, así que decidí volcarme en el catálogo y una newsletter asociada a él. Precisamente esto desde donde me leéis hoy2.
Poco más de tres años después, esta newsletter ha llegado a los 5.000 suscriptores. Soy perfectamente consciente de que tengo una forma particular de contar historias, y que los mapas y la cartografía no dejan de ser algo de nicho, así que ver tanto interés no deja de ser todo un halago. No recuerdo haber tenido ningún objetivo cuando empecé con esto3, pero tengo claro que tantos miles en tan poco tiempo no estaba en mis apuestas.
Y qué queréis que os diga. Un proyecto centrado en la cartografía y la historia, escrito en español, desde mi Segovia natal, que pueda llegar a esto es algo bastante bonito.
Gracias.
Pero claro, aunque a veces me desvíe y hable de temas para nada relacionados con la cartografía, suelo buscar algún anclaje con los mapas. Por eso me he pasado una buena parte de hoy construyendo un artefacto con Claude4 que fuera capaz de interpretar los datos que proporciona Substack, la plataforma desde la que opera esta newsletter, y crear un puñado de mapas que cartografíen a los lectores de esta newsletter.
El mapamundi
Este mapa es el más obvio, pero también el que mejor habla de la comunidad. Esta newsletter está escrita en español, así que no debería sorprender que el gran volumen de lectores venga precisamente de los países hispanohablantes. Todos tienen más de 10 suscriptores, a excepción de Guinea Ecuatorial, que no tiene ninguno. Esa es la misma razón que explica la concentración de color de alta intensidad en América, mientras que el resto de países del mundo tiene un número de lectores mucho más modesto.
Los suscriptores están en la lista, pero eso no implica que todos ellos sean necesariamente lectores. La gente llega a esta lista de correos desde muchos sitios5 donde el español es un idioma extraño, así que posiblemente sean inmigrantes o aprendices de español; en cualquiera de los dos casos, siempre bienvenidos. Y aquí hay que ser honesto con los datos: me consta que el suscriptor de Seychelles jamás abrió un correo, como tampoco lo hizo el suscriptor de Irak o el de Ghana. Pero, sorprendentemente, algunos de los lectores más activos están en Zimbabue, Bulgaria y Singapur6.
España, mi tierra
España concentra el 51 % de los suscriptores, lo cual tiene sentido al ser mi tierra y estar todo el proyecto impregnado de mis inevitables sesgos a la hora de ver el mundo.
Dicho lo cual, me gusta ver que las 50 provincias y las dos ciudades autónomas tengan algún lector de esta newsletter. Como suele pasar con estos mapas, inevitablemente se convierten en mapas donde la densidad de población pesa mucho, así que no debe sorprender los dos grandes polos en Madrid y Barcelona, seguidos de cerca del resto de provincias con mucha población: Bizkaia, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza…
Segovia, mi provincia, es una de las menos pobladas de España, y aun así cuenta con 10 suscriptores7. Ávila, una de las provincias vecinas, también poco poblada, es la que tiene el honor de ser la que se encuentra a la cola, con un único suscriptor. Quizá tenga que dedicar una entrada a la historia de las murallas de su capital y cómo se consiguieron preservar hasta la actualidad de forma tan excelente.
Argentina
Argentina es el segundo país de la lista, con casi 400 suscriptores. Me consta que muchos de los que me leéis desde allí lo hacéis gracias al Centro Argentino de Cartografía, una organización que ha compartido amablemente en múltiples ocasiones artículos de esta newsletter en sus redes sociales. La distribución, de nuevo, no sorprende, con gran concentración en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires. La única provincia que no cuenta con un suscriptor es Santiago del Estero.
Este mapa me recuerda la única visita que he hecho a este gran país, allá por 2012, cuando tuve la suerte de pasar casi dos semanas en la Patagonia. Aún me gusta el senderismo y la montaña, pero en aquel entonces además estaba en forma, así que pasé un puñado de días en El Chaltén, donde hice algunas rutas que me llevaron a maravillas como el Fitz Roy o el glaciar de Piedras Blancas. No seré yo quien diga que no hay que visitar Calafate y el Perito Moreno, pero lo que se puede experimentar en El Chaltén es otro nivel.
México
México cuenta con 350 suscriptores repartidos por casi todos sus estados, con la excepción de Aguascalientes y Nayarit. El patrón de Argentina se vuelve a replicar en México, donde se puede ver que el Distrito Federal y el Estado de México son los puntos más oscuros de todo el mapa.
Este país lo visité en 2009, en uno de los típicos viajes que hacemos algunos europeos a la Riviera Maya. En aquel entonces yo no era un tipo muy relajado, así que estar tirado todo el día en una hamaca no me parecía un gran plan, por lo que pasé gran parte del tiempo visitando algunos de los lugares más icónicos de la región, como Tulum o Chichén Itzá. Dos lugares de sobra conocidos, y una combinación imprescindible para cualquiera que se acerque a la península del Yucatán.
Colombia
Aquí el patrón ya cambia. Los 232 suscriptores colombianos están concentrados en muy pocas regiones. Bogotá y Antioquía, departamento donde se encuentra Medellín, dominan claramente. En general, toda la región de montaña, también la más habitada del país, es donde se encuentran la mayoría de los suscriptores. El interior selvático y la costa pacífica apenas reciben este boletín semanal.
Mi relación con Colombia se limita a una visita a unos amigos hace dos años. Ellos estaban pasando una temporada en Bogotá, donde pasé gran parte del tiempo, aunque sí que hice alguna escapada al Eje Cafetero y al Parque Nacional del Tayrona, donde me encontré con mi lugar favorito del país. Salvaje y acogedor, con una riqueza de flora y fauna que pocos lugares pueden igualar.
Estados Unidos
Estados Unidos no había sido históricamente un país considerado hispanohablante, pero en las últimas décadas se ha alzado como el segundo país del mundo con más hablantes de español, tan solo superado por México. Por esa razón no debe sorprender que sea el cuarto país con más suscriptores en una newsletter como esta, con 276. Los grandes focos son también los estados donde hay más habitantes y más inmigración hispana: California, Florida, Nueva York y Texas.
Es con diferencia el país de América que más veces he visitado, pero casi todas esas veces ha sido por temas laborales. En uno de esos viajes, a Las Vegas, aproveché para hacer una escapada al Cañón del Colorado y Monument Valley, dos de los paisajes más impresionantes que he visto en mi vida. Hasta tal punto que no me importó repetir viaje justo un año después por toda la Costa Oeste, dedicando suficiente tiempo para disfrutar de nuevo de estos dos sitios.
Y más…
Hay 79 países de la lista que no he mencionado. Algunos contaban con números suficientes, como las grandes comunidades que hay en Chile, Perú, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia o Uruguay. Habrá otras ocasiones.
Mi intención es seguir con esto más tiempo, así que es posible que encuentre una excusa para volver a traer mapas como estos en otro momento. Ya sabéis, soy un experto en encontrar cualquier razón para agrupar un puñado de mapas y contar algo.
Durante tres años y medio he publicado un mapa al día en el catálogo y una newsletter semanal sobre cartografía, y eso ha construido algo: un proyecto, una comunidad, un mapa de mapas.
Gracias por estar al otro lado, de veras.
PS: El artefacto que he creado con Claude es un HTML autocontenido. Por un tema de datos sensibles, no lo voy a colgar en ningún sitio de Internet, pero si alguno está interesado en una copia, no tenéis más que mandarme un mensaje y yo os lo haré llegar.
Por petición popular, os dejo por aquí un botón para procrastinar, por si os pillo aburridos. Cada vez que pulséis en él, os llevará a un mapa distinto de los más de 1200 que tiene el catálogo.
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Sí, el catalizador fue cuando se hizo oficial la compra de Twitter por parte de Elon Musk y todos los cambios que siguieron a continuación. Mi descontento con las redes sociales venía de antes, por razones varias, pero hasta este momento no decidí cambiar mi interacción con ellas, a pesar de que muchos me habían intentado convencer de ello.
La newsletter, como tal, comenzó en otra plataforma en marzo de 2023, pero decidí cambiar a Substack siguiendo los pasos de gente como Jorge Galindo, Antonio Martínez Ron o Molinos. Claramente, esta plataforma tenía mucho más sentido para lo que quería transmitir.
Mentiría si dijera que no tengo ningún objetivo en la vida, pero creedme que son muy pocos. Con los años he aprendido a disfrutar del camino sin pensar demasiado en lo que hay detrás de cada curva.
En los últimos cuatro meses he pasado mucho tiempo jugueteando con Claude, lo cual me ha abierto un gran mundo. Hasta hace unas semanas, no era consciente de que un fichero HTML autocontenido, con las librerías de JavaScript adecuadas, podría ser capaz de interpretar un volumen de datos de forma tan eficaz y consistente. La IA tiene sin duda muchas pegas, pero con criterio y sabiendo lo que quieres, es capaz de llevarte a sitios que antes eran inalcanzables: yo no tengo ni idea de Javascript, y son muy limitados mis conceptos de HTML… y aquí estoy creando mapas dinámicos e interactivos en apenas 3 ó 4 horas.
En torno a un 50 % viene de Substack, la plataforma donde se aloja la newsletter. Un 17 % viene de la web del catálogo, un 3,5 % de Google, un 3,5 % de Facebook, un 3 % de Twitter, un 2 % de Menéame, otro 2 % de Instagram y más de un 14 % por enlace directo. No sé si es bueno o malo que las fuentes sean tan diversas, pero a mí me hace ver este proyecto como un lugar consolidado para crear una comunidad de largo recorrido, sin algoritmos que decidan si lo que escribo es pertinente o no.
¡¡¡¡Hola!!!!
Vale la pena decir que los datos no son completos al 100 %. Mucha de la gente que se dio de alta inicialmente, entre los que se encuentran familia y amigos, no tiene datos geográficos asociados. Es posible que si esto no fuera así, en vez de 10 suscriptores, estuviéramos hablando de unos 25 o 30 en Segovia.









Todo se mide por audiencias, aunque quizás no sea lo más importante. Pero muchas felicidades, y a por otros 3.000 más!