Cuando pienso en Líbano, me acuerdo en ocasiones del restaurante al que me llevaste en Segovia, cuando te visité. Creo que desde entonces y desde que me he acercado por esas latitudes he sabido valorar más esa región, que como subrayas, es deliciosa en todos los sentidos.
También este verano conocí a un grupo de iraníes en el País Vasco, y fue mi sorpresa cuando me insistieron en que en su país, a pesar de lo que podamos imaginar, ¡hay Tinder! ¡Y se usa bastante! Hice alguna prueba de geolocalización por ahí, y tenían razón. Y la mayoría de personas que vi vestían bastante occidentalizadas. Una simple anécdota de que las regiones no son igual que sus regímenes, ni que lo que nos imaginamos de ellas a partir de los telediarios.
Está claro. Es muy interesante cómo casi todos tendemos a aceptar la caricaturización que se hace de regiones lejanas, sin aceptar lo que sabemos fehacientemente viendo nuestro entorno: la diversidad es inmensa, en todos los aspectos imaginables.
Qué hermoso y desgarrador relato. Muchas gracias por compartirlo. Y gracias por tu trabajo, al que sigo hace un tiempo. Un abrazo desde Argentina. Ernesto Figge
Cuando pienso en Líbano, me acuerdo en ocasiones del restaurante al que me llevaste en Segovia, cuando te visité. Creo que desde entonces y desde que me he acercado por esas latitudes he sabido valorar más esa región, que como subrayas, es deliciosa en todos los sentidos.
También este verano conocí a un grupo de iraníes en el País Vasco, y fue mi sorpresa cuando me insistieron en que en su país, a pesar de lo que podamos imaginar, ¡hay Tinder! ¡Y se usa bastante! Hice alguna prueba de geolocalización por ahí, y tenían razón. Y la mayoría de personas que vi vestían bastante occidentalizadas. Una simple anécdota de que las regiones no son igual que sus regímenes, ni que lo que nos imaginamos de ellas a partir de los telediarios.
Está claro. Es muy interesante cómo casi todos tendemos a aceptar la caricaturización que se hace de regiones lejanas, sin aceptar lo que sabemos fehacientemente viendo nuestro entorno: la diversidad es inmensa, en todos los aspectos imaginables.
Gracias por comentar, Julián.
Muchas gracias. Me encantan tus mapas y tus comentarios. Es tristísimo lo de Líbano.
Muchas gracias, Nuria. Sí, la verdad es que es descorazonador.
Qué pena. Gracias por compartirlo.
Una pena, sí :/
Qué hermoso y desgarrador relato. Muchas gracias por compartirlo. Y gracias por tu trabajo, al que sigo hace un tiempo. Un abrazo desde Argentina. Ernesto Figge
Muchas gracias, Ernesto!