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Buen martes a todos,
La semana pasada, en mi oda a Segovia, terminé hablando del Nuevo Mester de Juglaría y de cómo ayudaron a revitalizar el folk castellano en la década de los 70. Siguiendo el hilo, hoy quiero recuperar una historia que descubrí gracias a su disco de 1975, la de El Pernales1.
En la provincia Albacete, en la sierra de Alcaraz,
mataron allí al Pernales, también al Niño del Arahal.
Estas posiblemente sean las dos frases más conocidas del Romance de El Pernales, las que relatan el final de su historia. Muchos de los que me estéis leyendo, posiblemente os suene únicamente si ya tenéis una edad, o si sois de zonas concretas de España. Lo más probable es que la mayoría jamás hayáis oído hablar de este señor, cuya historia ha quedado prácticamente en el olvido tras más de un siglo.
En España, en particular, las historias que hemos mamado durante las últimas décadas tienen poco que ver con aquellas populares a principios del siglo XX. Esto, en parte, está relacionado con la aculturación anglosajona2 y por la represión que tuvo parte de la cultura y tradición popular durante todo el periodo franquista3. Como resultado, seguro que la gran mayoría de vosotros conozcáis, aunque sea de oídas, la figura de Billy el Niño o la de Jesse James. Fueron forajidos del lejano oeste, inmortalizados por grandes producciones norteamericanas en múltiples películas del oeste.
Pero en España también tenemos nuestros propios forajidos, los llamados bandoleros. Existieron por gran parte de España, aunque gozaron de especial popularidad en Andalucía, Extremadura o Galicia. En general, habitaban zonas montañosas, donde era más fácil esconderse y evitar a las autoridades.
De entre todos ellos, hoy os traigo una figura que la tradición oral ha tratado bastante bien: Francisco Ríos González, El Pernales.

Como ya hemos visto por aquí varias veces, la historia tiene muchas perspectivas y posibles interpretaciones. Por ello, al hablar de la figura de El Pernales, tenemos que distinguir el personaje de la persona. Lo que os voy a contar puede sonar sorprendente y duro, pero es importante entenderlo dentro de su contexto social e histórico, algo de lo que no puede escapar ninguna persona de las que hemos habitado la tierra4.
Francisco Ríos González, la persona
Francisco Ríos González nació 1879 en Estepa, un pueblo de Sevilla que ya era entonces famoso por bandoleros como el Lero y donde en la juventud de Francisco aparecería el Vivillo. Hasta los 10 años estuvo viviendo con su familia, que vivía exclusivamente del escaso trabajo de su padre. Este, para complementar los limitados ingresos, de vez en cuando hacía alguna incursión en busca de comida en fincas de propiedad privada. Tras dos años trabajando como cabrero, Francisco volvió con su familia, donde comenzó a trabajar con su padre, tanto en la labor en sí como en los pequeños hurtos.
Por lo que cuentan las crónicas, tuvieron muchos enfrentamientos con la Guardia Civil5 y, en alguna ocasión, se llevaron ambos alguna paliza, cosa que debió de marcar fuertemente a Francisco. La miseria y el entorno delictivo, fueron influenciando a Francisco hasta que terminó convirtiéndose en un ratero profesional. Al cumplir los 21 años de edad, en uno de esos encontronazos con la Guardia Civil, su padre recibe un golpe que termina siendo fatal6. Eso también marcaría a Francisco, aunque no puede considerarse un punto de inflexión, ya que continuó con sus robos de poca monda.
Pero de algún modo, su crueldad va creciendo con los años. Son muchos los hechos que podrían destacarse, pero para mí el más impactante es cómo marcó a sus dos hijas recién nacidas con una moneda puesta en las brasas. Esto provocó que tres años después de casarse, en el 1904, María de las Nieves lo abandonase con sus dos hijas, dejando a Francisco solo. Este suele considerarse el momento en el que Francisco, ratero profesional, pasa a convertirse en El Pernales7, uno de los bandoleros más recordados de la historia de España.
A partir de este momento, comenzaron sus tres años en activo como El Pernales. Junto a su banda, fue acusado de robos, asesinatos, torturas, violaciones, emboscadas e incluso estuvo varias veces encarcelado. A lo largo de este tiempo, la complejidad de sus actuaciones también fue en aumento, viéndose involucrado en extorsión, secuestros y muchas otras prácticas que en la actualidad se considerarían mafiosas. Precisamente, la extorsión a los ricos fue lo que le hizo ganar simpatía entre los más pobres8.
Por sorprendente que pueda parecer, consiguió encontrar a otra mujer que le aguantase, Conchilla. Esta nueva compañera también colaboró con algunos de los trabajos de El Pernales. Ambos estuvieron juntos hasta el final, e incluso estaban planificando su huida hacia las Américas, cuando todo se truncó con la publicación de una jugosa recompensa por la cabeza de El Pernales. Dado que Conchilla estaba embarazada, su marido la mandó a Valencia, mientras él volvía a esconderse en la serranía.

El 31 de agosto, El Pernales y el Niño de Arahal fueron abatidos por la Guardia Civil en la Sierra de Alcaraz, en Albacete. Los cuerpos de ambos fueron expuestos públicamente a petición del gobernador9. Conchilla por su parte, también fue declarada culpable de cómplice, poco después de dar luz al tercer hijo de El Pernales, y pasó el resto de su vida en la cárcel.
Y hasta aquí la historia de la persona10.
El Pernales, el personaje
Ya en el momento de la muerte de El Pernales a manos de la Guardia Civil, fueron varias las publicaciones con intenciones biográficas sobre la historia de El Pernales. Muchas de ellas, posiblemente a causa del romanticismo reinante en la época, ensalzaban la idea de un bandolero que robaba a los ricos para dar dinero a los pobres. Los datos, como hemos contado anteriormente, distan mucho de este relato. Es posible que en alguna ocasión hiciera algún favor a alguna familia poco favorecida y, seguramente, robase mucho más a los ricos que a los pobres.
Porque una cosa hay que tener clara, ¿qué se le puede robar a un pobre?

La ilustración de más arriba pertenece a la portada de una publicación de cuatro páginas en las que, mediante un poema, se relata la vida endulzada de El Pernales11. Para empezar, la imagen que ilustra el texto muestra a El Pernales como un cariñoso padre, de lo cual podemos dudar mucho por lo contado en la historia de la persona. Lo siguiente recalcable es cómo trata de malvados o de competidores a todos aquellos contra los que El Pernales tiene algún encuentro. E incluso hacia el final, poco antes de relatar su muerte, habla de las muestras de cariños e intenciones de dejar la vida de bandolero12.
En la misma línea de esta publicación se hicieron varias otras, como una colección de tangos dedicados al Cierre de las Tabernas13 y a la muerte de El Pernales en 1907 o un tomo de una colección de principios del siglo XX dedicada a los bandoleros más famosos de Andalucía. En ambos casos, la figura de El Pernales salía claramente favorecida, al presentarse como una especie de Robin Hood andaluz, con ciertos comportamientos delincuentes.

Pero sin duda, lo que ha sido más generoso con el personaje de El Pernales ha sido la tradición oral. Como suele suceder con este tipo de tradición cultural, cada región y cada localidad tienen su propia adaptación. A veces con cambios en el ritmo, otras con leves cambios en la letra. Pero, por lo general, el trasfondo queda totalmente perpetuado.
Ya os he mencionado al comienzo el ejemplo del Nuevo Mester de Juglaría, aunque hay una versión muchísimo más simple y más extendida, con una letra que dice lo siguiente.
En la provincia Albacete, en la sierra de Alcaraz,
mataron al Pernales, también al Niño del Arahal.Destino suyo ha sido, el ser extraños por esta tierra,
al preguntarle al guardia, cual es el camino que lleva a la sierra.El guardia le explicó el camino y a Villaverde se ha encaminao,
y al llegar al señor juez le cuenta todo lo que ha pasao.El señor Juez al momento, mandó llamar a la Guardia Civil,
“Todas las fuerzas que haigan para la sierra tién que salir”.Salieron dos de a pie, tres de a caballo, con un guía y un asistente,
y a la cabeza que hacían que iba un bravo teniente.Al saltar las cordilleras a los bandidos el alto les dio,
y a los muy pocos momentos, el Niño al suelo cayó.Pernales, le dice al Niño: “Dame la mano, vamo’ a ellos no hay que temer, si no nos matan esta mañana, un gran recuerdo han de tener”
A los muy pocos momentos, Pernales al suelo caía,
dos cadáveres en un carro a Bienservida los conducían.El pueblo entero lloraba, con mucha pena y dolor
al ver a los dos bandidos, cruzaos en un serón.Pernales que en toda su vida no ha matao a ningún hombre,
y el dinero que robaba lo repartía entre los pobres.En la provincia Albacete, en la sierra de Alcaraz,
mataron al Pernales, también al Niño del Arahal.
De todas las interpretaciones que he escuchado, para mí la mejor es la del grupo Tradición. Cuidado, que pone los pelos de punta.
En este romance se puede apreciar una diferencia aún más grande entre el personaje y la persona. Aquí desaparece todo rasgo de criminalidad para dotar a El Pernales de un aura de valentía y lucha por los pobres que dista bastante de la realidad que nos ha llegado por las fuentes existentes.
El Pernales en cierto modo puede considerarse como un antihéroe, esa figura que tanto han popularizado las series norteamericanas bajo el nombre de Walter White, Tony Soprano o Pablo Escobar. El Pernales fue un tipo despreciable, desde prácticamente cualquier punto de vista… pero la cultura popular tiende a crear héroes para intentar explicar las pocas opciones que algunas veces deja la vida, sobre todo en un momento de la historia en que la vida es tan difícil y la vida vale tan poco.
Bien merecería dedicar también a El Pernales una superproducción, ¿no creéis?
En este disco, el Nuevo Mester de Juglaría dedica una canción de 15 minutos a contar toda su historia. Muy en la línea de lo que luego harían un par de años más tarde en su disco dedicado por completo a Los Comuneros.
Con sus cosas buenas y cosas malas, como en casi todo.
En este caso, solo con sus cosas malas.
La aclaración necesaria de siempre: No se trata de justificar, simplemente se trata de entender por qué las cosas fueron como fueron.
Leyendo al respecto, me ha surgido la duda, y lo dejo por aquí por si a alguien le interesa: La Guardia Civil se fundó en 1844.
Aparentemente, fue una cuestión de mala suerte. El golpe del Guardia Civil fue intencionado, pero la intención no era matarlo.
Se cree que el origen del mote está en los pedernales, un tipo de piedras duras formadas principalmente de sílice de las que se extraen piezas cortantes.
Según una publicación de ABC, en el 1907, las hazañas de El Pernales llegaron al extranjero, donde se llegó a dudar de que tuviera influencias gubernamentales.
Aquí os dejo un enlace a la fotografía. No es explícita, pero son dos muertos.
Para quienes queráis los detalles, os recomiendo una visita a la página de la Diputación de Albacete (archivada) donde se detalla toda su vida.
Un clásico dentro del arquetipo de antihéroe. En este punto he de reconocer que me recuerda a Los Soprano y las múltiples veces en las que Tony Soprano declara sus intenciones de dejar la vida de mafioso.
Al igual que en Estados Unidos con la ley seca, en Europa también se combatió el alcoholismo. En el caso de España, este tema solo se atajó de forma tangencial, al decretar el cerrado de las tabernas en domingo en el año 1904.
No conocía absolutamente nada de esto. Interesantísimo.
Fantástica historia. Me crié entre historias y leyendas de bandoleros, es lo que tiene ser de la serranía de Ronda. Crecí con Tragabuches, El Tempranillo, etc. Creo que estas figuras se mitificaron gracias a las circunstancias históricas, donde estos personajes desafiaban a un régimen opresor igual de cruel que ellos mismos. Las clases altas los temían, la mayoría de la población los mitificaban con una mezcla de esperanza, sátira y rabia. Esto implicaba una especie de catarsis de su propia rebeldía no consumada. Evitar u ocultar sus maldades y convertirlos en héroes era una forma de rebelarse.
Gracias por la historia, me ha devuelto a mis raíces