Monográfico #04: Mapamundis del siglo XVI
Newsletter #121 – 2025/05/18
Buen domingo a todos,
De todo lo que he escrito en los últimos años, este posiblemente sea lo que más guste a los fanáticos de los mapas y apasionados de la cartografía.
El siglo XVI fue clave para la cartografía y para el desarrollo de los mapamundis, tal y como los conocemos en la actualidad. Pocos años antes de comenzar el siglo, Colón llegó por primera vez a América y descubrió un nuevo continente para los europeos. Ese hecho aceleró la exploración marítima que ya habían comenzado los portugueses durante el siglo XIV, incluyendo en la carrera a muchas otras potencias europeas. Hasta aquel momento, existía alguna carta marítima que servía de gran utilidad para la navegación, pero pocos mapas que realmente fueran útiles en las grandes distancias.
Además, fue un siglo en el que se exploraron nuevas formas de representar el mundo. No solo Gerardus Mercator introdujo la proyección más importante de la historia de la cartografía1, sino que muchos cartógrafos también exploraron distintas formas de representar el mundo, ya que hasta entonces únicamente había hecho falta representar un hemisferio donde cabía casi la totalidad del mundo conocido.
En este monográfico llevo trabajando bastante tiempo. Hay muchísimos mapamundis relevantes en este siglo, y quería seleccionar los 20 que, desde mi punto de vista, son los más importantes. Por supuesto, aquí hay muchos matices, pero he intentado incluir aquellos que tuvieron importancia por su alcance, por sus aportaciones cartográficas, por su influencia y por su legado. Es innegable que hay cierta subjetividad, pero creo que la lista es bastante sólida.
Estos son los 20 mapas de los que hablaré hoy:
Mapa de Juan de la Cosa (1500)
Planisferio de Cantino (1502)
Planisferio de Waldseemüller (1507)
Mapa de Piri Reis (1513)
Planisferio de Apiano (1520)
Planisferio de Ribero (1529)
Mapa de Oronce Finé (1534)
Mapamundi de Sebastian Münster (1540)
Mapamundi de Bautista Agnese (1544)
Mapamundi de Gastaldi (1548)
Planisferio de Guillaume Le Testu (1555)
Mapamundi de Gastaldi (1555)
Mapamundi de Ruscelli (1561)
Mapamundi de Nicolas Desliens (1566)
Mapamundi de Ali Macar Reis (1567)
Mapamundi de Mercator (1569)
Mapamundi de Ortelius (1570)
Planisferio de Domingos Teixeira (1573)
Planisferio de Urbano Monti (1587)
Mapamundi de Petro Plancio (1594)
Este proyecto, que incluye esta newsletter y el catálogo de mapas, lleva tiempo y dedicación. Si quieres ayudar a que sea sostenible, considera una suscripción de pago, hasta el próximo 6 de junio, con un 20 % de descuento. Eso te permitirá también acceder al artículo de hoy y al resto de monográficos y mapas del mes.
1. Mapa de Juan de la Cosa (1500)

La gran importancia de este mapa en que es el primero que representa el nuevo continente recién descubierto, apenas ocho años antes. Todo el antiguo mundo, Europa, África y Asia, se puede ver en un color claro, mientras que el nuevo mundo aparece con un llamativo color verde.
Una curiosidad de este mapa es cómo se combina la tradición de cartografía portulana medieval, con la necesidad de incorporar los nuevos territorios recién descubiertos de los que, hasta aquel momento, se conocían muy poco. Por eso, no debe sorprender en exceso que las costas de América tengan tantos errores e imperfecciones. Después de todo, la exploración europea del nuevo continente no había hecho más que empezar.
2. Planisferio de Cantino (1502)

Cristóbal Colón, cuando descubrió el nuevo continente, trabajaba para la Corona Española. A pesar de que las noticias volaran como la pólvora a su regreso a Europa, los detalles de las exploraciones españolas no se compartieron abiertamente. Este mapa, encargado por Alberto Cantino, muestra los conocimientos del mundo que tenían los portugueses a comienzos de siglo.
Incorpora detalles de la exploración de Brasil, aunque también muchos de los descubrimientos que llevaron a cabo los portugueses al circunnavegar África y llegar al océano Índico. También es el primer mapamundi en mostrar una línea de vital importancia: la línea del Tratado de Tordesillas. Esa línea azul que atraviesa Sudamérica establece una separación entre los territorios que explorarían y conquistarían España y Portugal.
3. Planisferio de Waldseemüller (1507)

A comienzos del siglo XVI, Américo Vespucio escribió varias cartas en las que se autorretrató como protagonista del descubrimiento del nuevo continente. Martin Waldseemüller posiblemente leyó esas cartas, lo que le llevaron a publicar en 1507 el primer mapamundi de la historia que llamó América al continente recién descubierto por los europeos2.
Además del curioso detalle de América, este mapamundi de Waldseemüller es relevante por su impresionante tamaño, ya que detallaba el mundo entero en 12 hojas impresas, alcanzando un tamaño total de 1,3 metros de altura y 2,3 metros de ancho. Eso sí, como casi todos los mapas de la época, incluía una marcada influencia de la geografía tradicional de Ptolomeo para Europa, África y Asia.
Y sí, también fue el primero en separar claramente Asia y América, dejando una gran masa de agua sin nombre entre medias.
4. Mapa de Piri Reis (1513)

De este mapamundi únicamente se conserva este fragmento, aunque es precisamente el fragmento que proporciona más valor. Piri Reis fue un gran geógrafo y cartógrafo otomano que tuvo a su alcance información de varias fuentes para poder desarrollar su propia visión del nuevo mundo. Según el propio autor, tuvo información de mapas portugueses, árabes e indias, e incluso un supuesto mapa utilizado por Cristóbal Colón, aunque sobre todo esto no hay consenso histórico.
¿Entonces cuál es el gran valor que aporta este mapa? Pues que es el que mejor muestra cómo la información fluía en el Mediterráneo pocos años después del descubrimiento. A pesar de que se trataba de información estratégica para las potencias europeas, los marineros compartían información que terminaba llegando a todas partes. Si eso no hubiera sido así, habría sido imposible que un cartógrafo otomano, por muy bueno que fuera, pudiera desarrollar un mapa como este en 1513.
5. Planisferio de Apiano (1520)

Este mapa de Pedro Apiano, a priori, se trata de una mera copia del mapamundi de Waldseemüller. Pero no es importante por incluir nuevos descubrimientos, sino por ser una muestra de cómo los matemáticos de la época buscaban nuevas proyecciones cartográficas para mejorar la representación del mundo. Esta proyección no tenía un carácter científico, como sí que lo tendrían otras proyecciones posteriores, pero no dejaba ser un intento de mejora de las opciones existentes.
Además, el mapamundi de Apiano deja en evidencia cómo la geografía y la cartografía aún estaban muy ligadas a otros conocimientos como la astronomía y la cosmografía. Gente como Apiano no solo buscaba una forma fiel de representar el mundo, sino que buscaba hacerlo en el contexto del universo.
6. Planisferio de Ribero (1529)

Diego Ribero era un cartógrafo portugués, pero que trabajaba para la Casa de Contratación de España en Sevilla. Comparado con todos los mapas que os he mostrado hasta ahora, este muestra un notable avance al mostrar los descubrimientos detallados de los españoles y los portugueses en el mundo. Además de toda la información de las exploraciones a América, también incorpora los hallazgos de la primera circunnavegación del mundo, culminada por Elcano en 1522.
Si el mapa de Waldseemüller situaba una gran masa de agua entre Asia y América, el mapa de Ribero muestra la auténtica magnitud de ese gran océano, al que Magallanes ya le había puesto nombre durante la primera circunnavegación del mundo. El mapa también utiliza la latitud y la longitud de una forma mucho más científica que ningún otro mapa anterior, quitando el peso portulano que aún tenían muchos mapas.
7. Mapa de Oronce Finé (1534)

Hay mapas que brillan por su elegancia y belleza. Este es el caso de este mapa de Oronce Finé. Pero, además de su belleza, es otra muestra más de cómo los cartógrafos del siglo XVI experimentaban con distintas proyecciones para representar el mundo lo mejor posible. Esta proyección con forma de corazón se denomina cordiforme doble y fue definida por primera vez en 1514 por Johannes Werner, quien a su vez se había inspirado en una proyección definida por Ptolomeo en el siglo II.
Sorprendentemente, este mapa dibuja bastante bien los contornos de los continentes, sobre todo si lo comparamos con otros mapas coetáneos. También tiene importantes diferencias con la realidad, pero que también ayudan a entender un poco mejor cómo los europeos percibían el mundo en el siglo XVI. La gran tierra presente en el polo sur coincide con todos los mapas de la época, pero este es uno de los primeros que muestra el norte de América y el norte de Asia unidos por otra gran masa de tierra en el polo norte.
8. Mapamundi de Sebastian Münster (1540)

Sebastian Münster utilizó este mapamundi para ilustrar una edición de Geographia de Ptolomeo de 1540. Ptolomeo desconocía por completo la existencia de un continente al oeste de Europa y África, así que no aparecía en su libro, pero todos los autores que publicaban nuevas versiones se veían obligados a incorporar los conocimientos de la época.
El mapa no aporta ninguna novedad sobre los mapas previos, pero el hecho de que se publicase junto a la obra más importante de la geografía de la época3 hizo que tuviera más alcance que ningún otro mapa. Permitió difundir el conocimiento sobre América entre los europeos, cambiando definitivamente la visión del mundo de Ptolomeo. Innegablemente curioso fue que se hiciera precisamente mediante una obra del propio Ptolomeo.
9. Mapamundi de Bautista Agnese (1544)

Buatista Agnese fue un cartógrafo genovés muy prolífico durante todo el siglo. Dibujó decenas de mapas y publicó varios atlas. Este mapamundi se incluía en el atlas que publicó en Venecia en 1544. Cada vez que publicaba un nuevo mapa, intentaba incorporar en él los nuevos descubrimientos. En este en particular, incorporó el trazado de la primera circunnavegación, completada por Magallanes y Elcano en 1522.
A pesar de ser un mapa sencillo, muy lejos del lujo de detalles de otros mapas de la época, era capaz de sintetizar muy bien el conocimiento existente con contornos que se parecen mucho más a la realidad que otros mapas con más información. Solían ser mapas que caían en manos de mercaderes y nobles, en parte por su gran valor artístico y visual.
10. Mapamundi de Gastaldi (1548)

Llega el momento de introducir a uno de los cartógrafos más importantes del siglo XVI, el italiano Giacomo Gastaldi. Este mapamundi apareció en su versión particular de Geographia de Ptolomeo. Se puede observar de un vistazo que mejora con creces los trazados realizados por Münster ocho años antes. Es cierto que tiene muy pocos detalles, pero en este caso hay una justificación fundamental. Este mapa formaba parte del primer atlas de bolsillo de la historia, lo cual fue crucial para conseguir gran popularidad.
Este mapa vuelve a mostrar el Norteamérica y Asia unidos una vez más, lo que pone en evidencia una realidad de la época: había regiones que aún no habían sido exploradas. Por mucho que los cartógrafos buscasen pintar el mundo por completo, los exploradores aún no habían proporcionado la información necesaria para hacerlo correctamente.
11. Planisferio de Guillaume Le Testu (1555)

Este es uno de los seis planisferios que Guillaume Le Testu incluyó en su atlas de 1555, junto a otros 50 mapas regionales. Es otra gran muestra de cómo los cartógrafos de la época seguían buscando nuevas formas de representar el mundo en las que se pudieran mostrar los viejos continentes y América de forma conjunta. Este mapa está lejos de ser la proyección más efectiva de todas las que utilizó Le Testu, pero posiblemente sea la que mejor muestra la creatividad de su autor.
Es el primer ejemplo que traigo de cartografía francesa, la cual comenzó a ganar importancia en la segunda mitad del siglo XVI. Además de mostrar el punto de vista de un estado que había llegado a menos lugares que portugueses o españoles, también viene con una gran carga artística. Es una auténtica preciosidad de mapa.
12. Mapamundi de Gastaldi (1555)

Este es el segundo mapa de Giacomo Gastaldi, y posiblemente el más importante de toda su producción. Este mapamundi, a diferencia del otro que he incluido de Gastaldi, se publicó en gran tamaño (47 x 81 centímetros) y al margen de ninguna otra obra escrita. El objetivo del cartógrafo era mostrar a todo detalle el mundo conocido hasta ese momento, gracias a la exploración de todas las potencias europeas.
Por lo general, este no es un mapa conocido, pero fue el mapa en el que Abraham Ortelius fundamentaría su popular mapamundi, que veremos más tarde. Por si eso no fuera poco, detrás de este planisferio también está la mano de Gerard de Jode, otra figura clave de la cartografía del siglo XVI, quien se encargó de conseguir una impresión de calidad del mapa.
13. Mapamundi de Ruscelli (1561)

Este mapamundi de Ruscelli también fue publicado junto a una versión italiana de Geographia de 1561. Toda la información geográfica se sustenta sobre datos publicados por Gastaldi en distintos mapas, pero aunque no sea novedoso en este aspecto, sí que lo es en la forma de representar el mundo.
A diferencia de todos los mapas que hemos visto hasta ahora, Ruscelli optó por una proyección cartográfica que dividía el mundo en dos hemisferios. El viejo hemisferio en la parte derecha y el nuevo hemisferio en la parte izquierda. De este modo tan sencillo, podía divulgar fácilmente sobre la extensión de América, el nuevo continente, y su importancia geográfica.
14. Mapamundi de Nicolas Desliens (1566)

Volvemos a la cartografía francesa, esta vez de la mano de Nicolas Desliens. Lo más llamativo de este mapa se observa a simple vista: es de los pocos mapamundis del siglo XVI que están orientados con el sur en la parte superior. Pero más allá de esta peculiaridad, es un mapa importante porque muestra una intencionalidad y una narrativa que pocos mapas expresaban de forma tan abierta.
Por un lado, el mapa se centra en divulgar la información hidrográfica de la que se disponía hasta ese momento. Era común que los ríos aparecieran en mapas regionales, pero prácticamente ningún otro mapamundi lo había hecho hasta este momento como Deslines. En el mapa se pueden ver los ríos más importantes a ojos de los franceses del siglo XVI. Quizá lo más llamativo de todo es cómo los ríos de África parecen estar totalmente conectados, haciendo entrever que sería posible navegar el Nilo y llegar a todos los rincones del continente.
Además, el mapamundi de Deslines incluye escudos españoles, portugueses y franceses en todo el mundo, mediante los cuales busca delimitar los reclamos territoriales de las potencias europeas.
15. Mapamundi de Ali Macar Reis (1567)

La cartografía otomana había estado en la élite durante el siglo XV, y ya hemos visto como también produjeron algunos mapas importantes a comienzos del siglo XVI, como es el caso del mapa de Piri Reis. Aun así, el estar apartados de la exploración del mundo terminó pasando factura a su producción, que poco a poco fue cayendo en la irrelevancia.
Este mapa Ali Macar Reis forma parte de un pequeño atlas publicado en 1566 que permite entender cómo entendía el mundo la cartografía otomana de la época. Aún mantiene esa elegante forma de representar las costas, en la que se otorga especial importancia a los cabos y salientes, así como los colores vivos para representar las tierras emergidas.
¿Lo más interesante del mapa? Que toda la información que proporciona parece directamente tomada, una vez más, de la obra cartográfica de Giacomo Gastaldi.
16. Mapamundi de Mercator (1569)

Aquí llega el plato fuerte, el que seguramente todos estabais esperando. Este mapamundi de Gerardus Mercator no es solo uno de los mapas más importantes del siglo XVI, sino también de toda la historia de la cartografía. Su principal valor subyace en la nueva proyección cartográfica que introdujo, la proyección de Mercator.
A pesar de que esta proyección tiene detractores en la actualidad, fue de inmensa utilidad en su época. Se trata de una proyección cilíndrica que tiene la virtud de conservar los ángulos, lo cual facilita que todas las líneas del mapa mantengan el rumbo. Dicho de otro modo, si un marinero está en el mar y decide seguir hacia el suroeste, si traza una línea en el mapa hacia el suroeste, podrá determinar exactamente a qué punto llegará. No será el trayecto más corto, como ya hemos visto por aquí, pero sí que garantizará que el destino se alcanzará con éxito.
De este mapa se publicaron cientos de copias, acompañadas de volúmenes que permitían usar el mapa correctamente. En la actualidad únicamente se conservan tres copias. Esta que os traigo aquí es la de la Universidad de Basilea.
17. Mapamundi de Ortelius (1570)

Si el mapa de Mercator fue el más importante para la navegación, el de Abraham Ortelius fue el más relevante para la divulgación del conocimiento geográfico. Este mapamundi aparece dentro de Theatrum Orbis Terrarum, el cual está considerado como el primer atlas moderno. Por fin hubo un cartógrafo que decidió romper con la tradición ptolemaica y empezar a producir una obra de divulgación geográfica y cartográfica acorde a los conocimientos de la época.
Este mapa, basado también en la obra de Giacomo Gastaldi, se convirtió en el mapamundi más popular durante siglos. Se realizaron miles de reproducciones, traducciones y adaptaciones, lo que permitió a este mapa llegar a todos los rincones de Europa.
Esta copia a color del mapamundi está extraída de una versión alemana del atlas, publicada en 1572. Para el coloreado se utilizaron colores vivos para diferenciar cinco continentes (Norteamérica, Sudamérica, Europa, Asia y África), así como múltiples colores para las islas del sudeste asiático y del océano Pacífico.
18. Planisferio de Domingos Teixeira (1573)

El mapamundi de Domingos Teixeira es una muestra de los conocimientos geográficos portugueses de la segunda mitad del siglo XVI. Este mapa tuvo especial importancia por servir como guía para navegar las rutas de las especies portuguesas, desde el extremo oriente, circunnavegando África, hasta llegar a la Península Ibérica.
Este mapa continúa dando especial importancia a la línea del Tratado de Tordesillas, como ya sucedía en el Planisferio de Cantino, pero además incorpora también la línea del Tratado de Zaragoza, con la que se observa en la parte oriental y occidental del mapa: literalmente la línea que marca la división entre el este y el oeste.
Además de todo eso, el mapa también aporta información sobre los reclamos territoriales de cada potencia europea a ojos de los Europeos, que se pueden observar con los blasones distribuidos por todo el territorio, de una forma mucho más concienzuda que el mapa de Nicolas Desliens.
19. Planisferio de Urbano Monti (1587)

El mapamundi creado por Urbano Monti es especialmente particular. Se trata de 60 hojas independientes que, una vez unidas, dan como resultado un mapa de tres metros de diámetro, convirtiéndose en el mapamundi más grande de todos los producidos durante este siglo. Se realizaron varias copias de este mapa, todas ellas con instrucciones para situar las 60 hojas sobre una gran pieza de madera circular con un eje central que le permitiera girar para facilitar la exploración del mapa.
Este mapamundi nunca se llegó a montar, pero por suerte la colección de mapas de David Rumsey decidió digitalizar las 60 hojas y montar el mapa para que podamos disfrutar de esta maravilla de la cartografía. No solo utiliza una proyección poco común, sino que también tiene un nivel de detalle que sobrepasa con creces el de todos los mapas europeos de la época, como se puede ver en la novedosa representación de Japón.
El mapa de Monti se puede considerar mucho más que un mero trabajo de cartografía, si no que buscaba llegar a muchos ámbitos del conocimiento, tal y como muestra en la descripción de los climas y las costumbres de cada lugar, o incluso en la información que proporciona sobre la duración de los días a lo largo del año.
20. Mapamundi de Petro Plancio (1594)

Para finalizar, os traigo el mapa del cartógrafo flamenco Petro Plancio. Cartográficamente, es novedoso en los detalles que proporciona sobre las Indias Orientales, una región de especial importancia para Flandes, pero donde realmente destaca este mapa es en su aspecto artístico, algo en lo que influiría notablemente en los mapamundis del siguiente siglo.
Toda la parte exterior del mapa aparece repleta de escenas en las que se detalla el modo de vida en las diferentes regiones del mundo. En la parte superior se muestran Europa y Asia, las dos regiones más conocidas por los europeos. En la parte inferior aparece África y, además, Plancio decide dividir el mundo en tres regiones, cuyas denominaciones que variaban sustancialmente de la norma: Mexicana, para América del Norte; Peruana, para América del Sur; y Magallánica, para la gran Terra Australis, aún sin explorar.
Y hasta aquí el monográfico de hoy.
En el archivo compartido con suscriptores de pago, he creado una nueva carpeta donde he incluido todos los mapas que han aparecido en este monográfico en mayor resolución, por si queréis disfrutar de todos ellos en mayor detalle.
Más importante porque fue la que realmente marcó un antes y un después, además de ser muy útil para la navegación. Por supuesto que tiene sus pegas, pero esta afirmación es indiscutible.
La etiqueta se puede leer en la parte inferior de Sudamérica.
Sí, Geographia de Ptolomeo seguía siendo la obra de referencia en este campo más de mil años después de que se publicara por primera vez.



Qué maravilla. No puedo evitar pensar en el papel que tuvo la imprenta en difundir todo este conocimiento y estimular los propios descubrimientos europeos. Además de las informaciones y crónicas descriptivas en textos basados en tipos móviles, los grabados llegaron más allá de la manufactura gracias a las calcografías.
Me encanta, particularmente, el de Ribero vinculado al Padrón Real.