Neil Parkinson y nuestros monstruos mitológicos
Newsletter #197 – 2026/08/14
Buen viernes a todos,
Los monstruos y la cartografía siempre han ido de la mano. Durante siglos, las bestias se utilizaron para rellenar aquellos espacios de los que no había nada que contar. Dragones y serpientes marinas copaban todos los extremos de los mapas cuando se llegaba a las tierras no exploradas, allá donde había dragones. Aunque era una magnífica forma de decorar, su verdadero sentido era mostrar el punto en el que acababa el conocimiento y que lo tuviera presente cualquiera que se atreviera a llegar hasta los confines del mundo explorado.

A medida que la exploración llegó a los distintos rincones del mundo, los monstruos quedaron poco a poco arrinconados hasta ser condenados a la desaparición. Algunos cartógrafos los mantuvieron como adorno más allá de los límites del planisferio, pero la cartografía científica terminó eliminándolos a lo largo de los siglos XVIII y XIX1. El mapa por sí mismo se convirtió en obra suficiente por la información que aportaba, sin necesidad de elementos del pasado que pudieran poner en tela de juicio su exactitud científica.
Aunque fuera siglos más tarde, los monstruos terminaron por volver a los mapas, por lo menos a algunos. Pero en esta ocasión ya no fue para referirse a las tierras desconocidas, sino para mostrar lo que sabemos sobre nuestra propia cultura.
Los monstruos de nuestro mundo
Cuando la cartografía ya logró describir el mundo con precisión, llegaron otras necesidades. En el siglo XIX, aparecieron los mapas temáticos, centrados en representar un dato o un fenómeno concreto en un lugar determinado, ya fuera la densidad de población, las corrientes migratorias o los resultados electorales. Más tarde, a comienzos del siglo XX, se popularizaron los mapas pictóricos2, los cuales abandonaron la exactitud para convertir al mapa en un relato visual.
Los mapas de monstruos que os traigo hoy tienen una clara influencia de los mapas pictóricos, aunque comparten con los mapas temáticos esa necesidad de contar algo concreto sobre un territorio, en este caso su folclore.

El primer ejemplo que os traigo es este interesante mapa de Simon E. Davies, quien intentó estructurar la mitología del mundo entero en un solo mapa. En él, agrupa las tradiciones por grandes bloques culturales y asigna a cada una de ellas una figura representativa: la Pachamama en la región andina, Thor en Europa Central y países nórdicos, Jinmu Tennō en Japón, Rómulo y Remo en la Europa mediterránea. Se trata de un ejercicio de síntesis radical que, por su propia naturaleza, simplifica la complejidad cultural del mundo: las fronteras como tal no existen, sino que casi todas las culturas se entienden mejor como un continuo en el que ciertos aspectos son compartidos entre vecinos, y algunos son únicos de puntos concretos.

El segundo intento, ilustrado por Laimute Varkalaite para SavingSpot, busca algo más de granularidad. Tomaron como referencia distintas enciclopedias y bestiarios para buscar múltiples criaturas representativas de cada país del mundo, y eligieron como representante aquella que apareciera como la más buscada en Google en cada país. El resultado sigue sin ser perfecto, pero consigue que todos los países tengan su espacio, lo que aporta una mayor diversidad a esta particular visión del folclore y la mitología de cada lugar del planeta.

El tercer mapa que os traigo, publicado por The Toy Zone, es mucho más concreto en el aspecto temático. No habla simplemente de monstruos, sino que lo hace centrándose en una tradición universal, la de esa figura que en cada país se usa para asustar a los niños. El Hombre del Saco en España, Baba Yaga en Europa del Este, el Bogeyman anglosajón o la Cuca en Brasil. La figura y su historia son dispares en cada cultura, pero cumplen casi siempre la misma función: asustar a los niños para que duerman o para que obedezcan a los mayores.
Todos estos mapas dan una visión global excelente, pero a los que somos curiosos por naturaleza se nos quedan algo cortos. Un único monstruo o criatura es insuficiente para describir la complejidad de su cultura y su folclore. Es precisamente por esto que tengo que presentaros el trabajo de Neil Parkinson.
Neil Parkinson y Púca Printhouse
Neil Parkinson trabajó durante un par de décadas como artista callejero, pintando murales y exponiendo por medio mundo, antes de reciclarse y dedicarse a la conservación ambiental y al patrimonio. Según cuenta él mismo en su web, su vuelta al dibujo fue totalmente accidental. Andaba buscando rutas de senderismo por Yorkshire, en el Reino Unido, y se empezó a interesar por los sitios y las leyendas que cada uno contaba: el camino por el que había paseado un gigante o aquella iglesia que había sido asediada por un perro demoníaco.
Poco a poco, la información le permitió rellenar todo el territorio y publicar el primer mapa de Púca Printhouse, el de las criaturas mitológicas de las Islas Británicas, en 2020.

Desde entonces ha ido cubriendo muchos otros países enteros que he ido incorporando al catálogo de mapas, una de las colecciones más brillantes con las que me he topado en muchos años. Cada mapa recoge varias decenas de criaturas situadas en la región donde la tradición las ubica3, acompañadas de ilustraciones a mano con un nivel de detalle maravilloso.







Aquí os he dejado algunos de sus mapas, pero podéis encontrar todo su trabajo en Púca Printhouse, donde Parkinson también explica el proceso de investigación de cada mapa. También podéis encargar copias físicas de cualquiera de ellos y, de paso, apoyar su gran trabajo.
Qué importantes fueron las criaturas mitológicas para mostrar lo desconocido, y qué importante es seguir dibujándolas para no olvidar la tradición que sustenta lo que somos cada uno de nosotros.
Por petición popular, os dejo por aquí un botón para procrastinar, por si os pillo aburridos. Cada vez que pulséis en él, os llevará a un mapa distinto de los más de 1300 que tiene el catálogo.
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Precisamente sobre esto también hablaba al final del artículo de la semana pasada, dedicado al Atlas Maior de Joan Blaeu.
A este tipo de mapas le dediqué el año pasado un monográfico con detalles sobre 25 mapas.
Los mapas no son exactos. En algunos casos, hay criaturas de regiones amplias que, por necesidad, se tienen que representar en un único punto. También hay casos en los que los monstruos aparecen desplazados para rellenar huecos de los que se tiene poca información.



Que buena compilación! Siempre me han encantado estos mapas :)
Miguel, en el mapa de 1555 se ve algo parecido a la Antártida. ¿Es suposición cartográfica o conocimiento real de la época?